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Presentación

En esta época crítica que atraviesa la humanidad, los hombres están siendo cada vez más frecuentemente interpelados por signos en el cielo (OVNIs), mensajes en los campos (crop circles) u otras manifestaciones, enviadas por seres inteligentes no-humanos.

Las preguntas esenciales que se nos plantean son entonces: ¿Qué son estas entidades inteligentes que se dirigen así a los hombres? y ¿Cuáles son sus intensiones?

Los conocimientos científicos modernos no permiten explicar estas manifestaciones y responder a estas preguntas. Y la mayoría de los hombres, prisioneros de su visión materialista del mundo, se niegan a conocer la realidad de estos fenómenos, o los atribuyen a hipotéticos seres extraterrestres, sin comprender el sentido, cuando esta hipótesis es la mayor parte de las veces incompatible con las observaciones.

Un enfoque sencillo pero inédito

Daniel Harran, Doctor es Ciencias y Maestro de conferencias en física en la universidad, propone una representación de estos fenómenos muy diferente de la visión clásica. Está basada en una perspectiva científica pero se distingue al integrar antiguos saberes así como conocimientos religiosos y espirituales.

Estos conocimientos, dejados de lado por la ciencia y olvidados por los hombres, se adaptan perfectamente para enseñarnos que son seres terrestres, pero presentes en otra dimensión, que se manifiestan a nosotros, los hombres, bajo diferentes formas. Los llamamos los espíritus de la naturaleza o incluso seres elementales. A diferencia de las creencias modernas, estos seres son reales aunque sean invisibles para la mayoría de nosotros, y sus capacidades de acción en la materia, sorprendentes por lo desconocidas que son, pueden dar cuenta de la diversidad de manifestaciones que son los OVNIs, los crop circles y muchos otros fenómenos inexplicados.

Acerca del autor

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Daniel Harran

Entre las disciplinas científicas, la física es la que ha buscado a describir las leyes del universo. Es sin ninguna duda una atracción por estas leyes que me ha conducido hacía los estudios de física. Después de un doctorado en termodinámica, elegí la carrera de profesor-investigador en física (en la universidad de Pau, Francia). Los temas de investigación que he abordado se relacionan con el estudio de los polímeros por métodos reológicos (relación entre las fuerzas aplicadas y las deformaciones sufridas). Mi función de Maestro de conferencias me permitió responder a mi deseo de transmitir los conocimientos de la física.

He sentido poco a poco los límites de esta ciencia demasiado materialista como para describir realmente nuestro universo, y así es como me fui interesando a nivel personal en algunos fenómenos inexplicados por la ciencia, comenzando por el misterio de los agroglifos, que se convirtió en una de mis pasiones.

Era fácil comprender que una parte de las formaciones creadas en los campos de cultivo eran obras humana. Pero aunque los numerosos análisis científicos llevados a cabo desde hace más de veinte años han conducido a conclusiones muy significativas, no han permitido elucidar la naturaleza del fenómeno. Decidí por tanto ir a observar por mi mismo el fenómeno, yendo a Inglaterra en el condado del Wiltshire. Pude así mismo visitar varias formaciones aparecidas en Francia.

Habiendo sido las investigaciones anteriores infructuosas, me esforcé por abordar este estudio desde un enfoque diferente que fuera racional, apoyándome sobre conocimientos antiguos, ignorados por la ciencia. Esto me condujo a descubrir la existencia de un mundo sorprendente, el mundo de los seres elementales que vive cerca de nosotros en un plan paralelo y constituye una parte del mundo espiritual.

Es a partir del conocimiento sobre estos seres invisibles que fui llevado a ampliar mi campo de estudio a otros fenómenos considerados como misteriosos, tales como los OVNIs, ya que me pareció que estos seres tenían efectivamente la capacidad de manifestarse de múltiples maneras en el mundo material de los hombres.

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