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Otras MIDIM
Manifestaciones Inter-Dimensionales

Las misteriosas caídas de piedras
del Puerto de Vence

La meseta del Puerto de Vence es un lugar relativamente desértico situado en Francia cerca de Nice, a 1000 metros de altitud. Es conocido por ser el foco de una gran variedad de fenómenos misteriosos que desde hace mucho tiempo atraen a los aficionados en la ufología. Esta región forma parte de estos raros lugares del mundo en donde, en un perímetro relativamente reducido, se produce una gran variedad de fenómenos inexplicados por la ciencia y que, a primera vista, podrían parecer independientes ya que son muy diferentes unos de otros. Pero el hecho de que se produzcan en un único lugar y a veces la sincronicidad entre varios de esos fenómenos nos incita a pensar en un origen común.

Vamos a citar, resumiéndolos, algunos episodios entre los más significativos reportados en libro “Les mystères du Col de Vence”, editado bajo la dirección de Pierre Beake, y los aclararemos a la luz de los conocimientos sobre los seres elementales, recordados en la página OVNIs. Veremos entonces que todos estos fenómenos misteriosos, más allá de su diversidad y de sus singularidades, pueden efectivamente ser considerados como manifestaciones diferentes de seres de la naturaleza.

Las misteriosas caídas de piedras forman parte de los fenómenos más espectaculares vividos en el Puerto de Vence. Cuando Pierre Beake y sus amigos caminaban de noche sobre una carretera tranquila, se sintieron varias veces “agredidos” por piedras que caían alrededor de ellos, pero que no les tocaron. Se daban cuenta de que los proyectiles caían verticalmente sin que, a causa de la noche, pudieran discernir su origen. La piedras producían un impacto muy evidente sobre la calzada, o sobre las carrocerías de los vehículos: varios vehículos fueron abundantemente abollados y algunos parabrisas fueron incluso rotos. Constataron que, en su mayoría, las piedras no rodaban casi por el suelo después del impacto. Las piedras eran de dimensiones diferentes, iban desde la gravilla hasta el grosor de un puño, y podían alcanzar a veces la masa de varios kilogramos.

Puerto de Vence : el pueblo de los Idoles

Vemos en estos eventos la marca de una inteligencia invisible, que está necesariamente presente sobre el terreno ya que está en interrelación estrecha con las personas presentes (sin que estas tengan conciencia de ello). Estas inteligencias tienen la capacidad de actuar sobre la materia, proyectando piedras con una fuerza controlada para impresionar a los paseantes sin herirlos jamás (el hecho de que estas piedras caigan a sus pies prácticamente sin rodar después del impacto muestra claramente que estas acciones están bien controladas para no arriesgar tocar).

Sucedió, excepcionalmente, que este tipo de fenómeno se desarrollara en pleno día. Así es como “en Julio de 1995, Patrick y Pierre volvían a pie de una visita al pueblo de Saint-Barnabé. Caminando sobre la calzada, comenzaron a hablar del asunto de las caídas de las piedras. A la altura del parking, Patrick se da la vuelta “automáticamente” y alcanza ver, estupefacto, una gran piedra despegar del borde de la calzada. La piedra describe una parábola que la lleva a pasar por encima de la cabeza de los dos amigos para luego estrellarse a unos metros por delante de ellos sobre la carretera. Bajo la violencia del choque, se rompe en tres pedazos. Esta es una de las raras manifestaciones de este tipo que ha podido ser observada desde el principio hasta el final en pleno día bajo los ojos alucinados de los testigos.”

Si aceptamos al realidad de este evento increíble, debemos admitir que ha sido creado necesariamente por una entidad inteligente e invisible, presente entre los dos protagonistas. La trayectoria parabólica de la piedra, que es característica de un objeto sometido a una fuerza inicial antes de sufrir la fuerza de la gravedad, traduce el hecho de que esta entidad la lanzó con una fuerza calculada precisamente para pasar por encima de las cabezas de las dos personas.

Nos hemos dado cuenta de la perfecta sincronicidad entre el momento en que Patrick se dio la vuelta y el instante en el que la piedra quitó el suelo. Esta sincronicidad no puede ser debida al azar. Muestra que Patrick ha recibido el pensamiento incitándole a darse la vuelta, y que ha sido por lo tanto influenciado mentalmente por la entidad invisible que ha causado este evento, de manera que pueda seguir desde el principio hasta el fin el desplazamiento de la piedra.

Este evento tiene un gran alcance pedagógico, y revela una relación particular entre la entidad invisible y las personas presentes. Esta relación está llena de respeto y de benevolencia por parte de unos y otros, pero también de una voluntad pedagógica por parte de la entidad que causó esta experiencia, para llevar a los hombres a comprender el proceso en acción.

Así una entidad inteligente e invisible – que vive por tanto en otra dimensión – revela su presencia sobre el lugar, influenciando telepáticamente uno de los paseantes y actuando sobre un objeto material para traer su atención e impresionarles sin herirles: estas características se encuentran en la descripción de los seres de la naturaleza, que ha sido presentada anteriormente en la página OVNIs, a partir de los conocimientos de la ciencia espiritual.

Tan espectacular e increíble como pueda parecer esta anécdota, es sobrepasada sin embargo por otra anécdota aún más increíble, y significativa de las extensas capacidades de de estos seres de la naturaleza. Podemos leer en el libro “Les mystères du Col de Vence”:

“Invierno de 1997. Somos de nuevo un pequeño grupo, nos hemos reunido para pasar una velada en el Puerto de Vence. Hacía les 23 h, Patrick sube en su coche acompañado de tres otras personas. Pone el contacto y enciende los faros cuando se da cuenta inmediatamente de algo insólito en el limpia-parabrisa izquierdo, que se perfila en una sombra chinesca, con la zona iluminada por los faros en segundo plano. Emite una exclamación que atrae la atención de sus amigos que observan entonces con él, incrédulos, un fenómeno increíble: algo de aspecto indefinido se transforma, desplegándose, un poco como lo hace una flor cuando se abre, o como un papel kraft arrugado, formando una bola, que se hubiera soltado repentinamente, ¡y que se abre para producir finalmente una piedra! Los cuatro amigos saltan del vehículo para observar de cerca la cosa, y confirmar que se trata efectivamente de un mineral, de color marrón claro, aparentemente completamente idéntico a otras piedras del lugar. Este evento es único en toda la larga lista de extrañezas a las cuales nos hemos podido confrontar sobre el Puerto de Vence.”

Como en el relato anterior, este evento que podemos calificar de extraordinario y que se produce delante de los ojos de los testigos debe ser atribuido a una inteligencia presente en el lugar. Una entidad inteligente e invisible decidió mostrar concretamente a cuatro amigos aquello de lo que era capaz. Ahí también la sincronicidad entre la llegada de las cuatro personas al coche, el encendido de los faros y la materialización de la piedra indica claramente la voluntad de esta entidad de llamar la atención de los testigos, y de deja entender que es perfectamente capaz de verles, incluso si la inversa es imposible.

Para poner esto en relación con la clasificación de los niveles de materialidad propuesta en la página OVNIs, podemos darnos cuenta de que el objeto manifestado en el caso presente ha sido densificado a su nivel máximo (notado como Mat 6), aquel que corresponde a la materia densa que forma nuestro entorno. El relato indica bien que la piedra se “desplegó”, y que por lo tanto pasó progresivamente por la dimensión de una piedrecilla, posteriormente a la de una piedra pequeña y finalmente a la de una piedra. Los cuatro amigos asistieron entonces a un proceso de creación de la materia “a partir de nada”, lo cual describe perfectamente esta capacidad de creación por parte de sus autores.

Este evento excepcional, sucedido delante de cuatro testigos, tiene una vez más un valor pedagógico de mucho precio. La demostración ha sido hecha en las mejores condiciones para que cada uno pueda observarla. Podemos ver ahí una voluntad explícita por parte de la entidad presente sobre el lugar de ayudar a los hombres que buscan de manera confusa comprender estos fenómenos misteriosos.

Las características y las capacidades puestas en obra en estos eventos son las de los seres elementales. Además, y según la ciencia espiritual, estas entidades son las únicas entidades ligadas a la Tierra que pueden manifestarse de estas formas, actuando así sobre la materia densa, desde los planos invisibles. Podemos añadir que este fenómeno de proyección de piedras a sido citado varias veces en la literatura. Esto significa que su origen es bien terrestre. Así, todo nos lleva a comprender que este fenómeno de “caídas de piedras” es una manifestación interdimensional (una MIDIM) provocada por seres elementales y dirigida a los hombres.

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